Ella nunca me miró a los ojos, pero ahí estaba, sentada junto a mi leyendo historias de vampiros, me hablaba y me escuchaba, pero nunca me miró.
- ¿Sabes?- Me dijo una tarde en el parque mientras yo miraba su cabello negro volando al viento. -Nunca había sentido con nadie, lo que siento contigo-
Mi corazón comenzó a latir muy rápido, se me cortaba la respiración, sentía mariposas en el estómago y pregunté:
-¿De verdad? Tu... bueno... ¿es amor?.-
-No, son mas bien naúseas.-
Fabulando
-
-¿Si estuviera enfermita, me querrías?
-¿Cómo cuánto?
-Muerta, por ejemplo.
El señor Abeja de la miel la mira y sabe desde ya que si le miente o se
qu...
Hace 4 horas


3 Comentarios:
Jajajaja Bueno, esas cosas pasan también.
Nada es lo que pensamos que vamos a obtener; pocas veces es lo que deseamos verdaderamente.
Ha vivir la vida, a disfrutar de sus placeres, sus lagrimas y sus ironías... que en la muerte solamente se podrá guardar silencio perpetuo.
GENIAL, QUE ESO ME HA SONADO... AUNQUE NUNCA LO DIJE...PERO ESTUVE A PUNTO DE...
ME ENCANTA TU BLOG... PASARÉ POR AKÍ CUANDO PUEDA! ESPERO QUE VEAS EL MÍO Y QUE NO ENTRES EN PÁNICO COMO ALGUNAS PERSONAS.
BYE
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