No es como si de la nada quisiera volver. Es nada más que he vuelto tantas veces que no quiero convertir ésto en una versión pirata de "Friends" con sus 10 exitosas temporadas. Quizá debiera crear algo nuevo, algo bueno, algo mejor, no sé.
La realidad es que hace mucho que no escribo de la verdad. La última vez que estuve por aquí fué una carta tipo despedida para alguien que hace mucho se fué. Hoy, recuerdo exactamente en dónde estaba hace un año y me río: de mi, de las circunstancias, de las situaciones: de mi.
Hace un año yo esperaba muchas cosas, estaba segura de que, no importaba lo que pasara, estaríamos juntos; porque vamos, él me amaba y en el fondo creo que yo también a él, comenzamos caminos paralelos que supuestamente siempre irían de la mano, hoy, un año más tarde me doy cuenta de que no fué así.
Es chistoso, es triste, da pena. Hace 3 meses yo habría jurado que no encontraría mejor lugar para despertar que no fuera al lado de la ventana, de su ventana que daba a la calle, donde el camión de la basura se detenía a las 5:15 horas exactamente para llevarse toda la porquería sobre avenida Chapultepec, con sus horrendos ronquidos en mi oído y su compañero de piso escuchando música en la sala. Que no habría otro sitio donde me sintiera más a salvo que enredada en sus brazos con el olor de su cuello llenándome de paz; habría jurado que él jamás se alejaría de mi bajo ninguna circunstancia proque yo era el amor en su vida.
Ahora me da risa, vamos, que estaba más que claro que no era una persona de fiar, principalmente por cómo empezaron las cosas. Yo era todo lo que su ex no y aquello funcionó por algunos meses, me atrevería a decir que por años, hasta que nos dimos cuenta que somos tan jodidamente parecidos que no quedaba otra opción que alejarnos uno del otro. Entre gitanos no nos leeemos la mano, pero él y yo nos leímos la mano, la espalda, las piernas, los ojos, la mente y todo.
Es mucho daño, demasiado, se quitará, supongo; pero nada asegura que así sea. A pesar de que tengo una historia bonita en puerta, sigo escribiendo de ésto, a lo mejor es porque necesito contárselo a alguien, o por lo menos sacarlo de donde está: En mi garganta atorado y aún, después de varios meses me dan ganas de vomitarlo.
Aún tengo la ligera esperanza de que un día se dará cuenta de que yo fuí su compañera de vida, fuí su apoyo, fuí su familia; quizá un día yo me daré cuenta de que FUÍ.
Anduve sobre mis entradas antiguas, fue lindo encontrar tu marca en ellas. Vuelve cuando hayas de volver
ResponderSuprimir